Pacific Cove – 1. Infierno

¡¡Otra semana más!!
 
Buenas mis despeinad@s, espero que estéis bien, que hayáis capeado los resfriados, las gripes estomacales y en general cualquier otra enfermedad de índole menor. Yo acabando mi gripe, Pervy saliendo de sus achaques, pero aquí estamos, para continuar con nuestros libros y para ocuparos un poco de vuestro tiempo libre.
 
Gracias a tod@s por vuestros buenos deseos, y parece que se van cumpliendo………
 
Antes de nada, me gustaría que le diésemos la bienvenida a Yanni, ella es la valiente que se ha unido a BLUE y DREAM, muy bien niña con dos ovarios, muchos besos y cuando quieras por aquí estamos.
 
¿Bueno y por donde nos quedamos nosotr@s?, ah si, por Villefranche, una ciudad francesa en Niza y lugar desde el que comenzó nuestra excursión por Mónaco.
 
Su nombre es Villafranca en español y nos contó la guia española, pero francesa de adopción, que recibió ese nombre porque la ciudad se creo para el descanso de los barcos mercantes que cubrían la ruta entre España e Italia, que antes no era Italia, sino un montón de Repúblicas y Ducados pequeños y muy ricos. En el puerto de Villefranche, los barcos españoles y los que después serían italianos, fondeaban sin pagar ninguna tarifa, por eso su nombre.
 
Villfranche, en esta ciudad, el barco no atracó, sólo fondeó en la bahía o Golfo de León. Con unas lanchas parecidas pequeños yates, donde entrábamos unas 120 personas, nos sacaban desde el barco, hasta el puerto.
 
Tengo que decir que no saqué muchas fotos, a parte que estaba bastante nublado, Mónaco no era lo que yo pensaba, mirad que con Pisa me sorprendí, pero con Mónaco fue un chasco impresionante.
 
Bueno, desde Villefranche hasta Mónaco, hay una carretera nacional, de dos carriles uno para cada sentido. Es muy estrecha y se encuentra encajada entre la montaña, que son los Alpes costeros y los precipicios que te llevan a la playa.
 






 




 



 

 

Esto ya es al entrar a Mónaco. Como decía, Mónaco son un montón de casitas y bloques de apartamentos diseminados por las laderas de la Montaña, yo me había imaginado un montón de tiendas de las caras, que las hay, hoteles y casinos gente con abrigos de pieles y esas cosas, pues nada. Hoteles un par de ellos, casinos solo vimos uno, cafés si había. El hotel y el café de Paris preciosos, estaban uno enfrente del otro y ambos a los lados del Casino más famoso de Montecarlo, ese que sale en las pelis de James Bond….
 Arriba la marina del puerto deportivo de Montecarlo, había un yate de un Jeque árabe, que solo costaba 700.000.000 euros, sólo. Una de las tiendas caras.
Un bloque de apartamentos. Los ciudadanos que son monegascos, es decir que tienen la nacionalidad son muy poquitos, de los 30.000 habitantes del principado, sólo 7.000 son Monegascos. Estos tienen cualquier derecho, mientras que los que no lo son, pagan impuestos y no reciben rentas universales. Los monegascos, pagan los alquileres muy bajos, tienen todas las prestaciones gratuitas y una renta universal. Para ser monegasco, cinco generaciones tuyas y tú, debéis haber nacido en el principado.
 Este edificio está justo delante del Casino y es un hotel muy bonito. La zona de edificios que da la playa, es Montecarlo. En el pequeño principado hay dos zonas, la antigua que es Mónaco y la moderna que es Montecarlo.
Esta redonda es parte del circuito de Fórmula uno que recorre la ciudad, no entendí muy bien lo que dijo la guía, pero creo que es el Monumento a la Fórmula 1.
 Esta es la catedral de Mónaco, y está en la ciudadela vieja. Para llegar aquí, el autobús paró en unos aparcamientos y subimos a través de unos ascensores hasta la parte de arriba, creo que hay bastante metros para llegar de abajo a arriba.
La catedral aunque parece de un período muy antiguo es de finales del siglo XIX. Su estilo es Romano-Bizantino y todo el exterior es de mármol blanco. Dentro de la catedral y en la parte trasera en una zona de media herradura, se encuentran sepultados todos los príncipes que han reinado en el Principado y solo hay una mujer, Grace Kelly, la princesa que hizo de Mónaco la cuna del Glamour y el dinero, porque cuando ella se casó con Rainiero, Mónaco no era nada más que casas por la montaña que vivía de la pesca.

 El emperador Carlos V de Alemania y I de España, reconoció la soberanía de los Grimaldi en la ciudad de Mónaco convirtiéndola en un protectorado. Fue el primer país que lo reconoció.Esto es dentro de la plaza del castillo. Es la residencia de la Guardia Real. Por cierto, no he visto guardias reales tan impresionantes como los de Mónaco. Eran altísimos y bien formados y estaban como los babybell.

 Esta es la fachada del Palacio Real, la zona de la derecha que parece la típica de los cuentos, es una parte nueva, donde se encuentran las oficinas administrativas del palacio.
 Desde la parte alta de la ciudadela, estas son las vistas hacia el oeste.
 Esta sería la vista al sur-oeste.
 Las vistas al este.
 Las vistas al sureste.
 Y estas tres siguientes son de la zona sur bajo las murallas.
Aquí los tres edificios más emblemáticos de Mónaco, todos en Montecarlo. La primera de las imágenes es el Café de París, está a la izquierda del Casino de Montecarlo que se encuentra en el centro y a la derecha la tercera foto que es el Hotel de París.

 

 

En Mónaco cabe destacar las casas de las princesas, que no las fotografié, aunque solo Carolina vive en la ciudad, ya que la hermana, la mas guay vive en Francia, pero cerquita de Mónaco.
Hay que destacar también, el Museo Oceanográfico, uno de los más importantes del mundo por el contenido a nivel de estudios e investigaciones.


Justo la parte baja del museo hay unos aparcamientos donde paran los autobuses y desde ahí se sube en ascensor hasta la parte alta de la Ciudadela que es Mónaco.

Cuando Mónaco nace, lo hace como una revuelta contra Génova. Los monegascos con ayuda de los franceses que codiciaban la roca, consiguieron repeler a los genoveses, que eran 12.000 y los monegascos 600, pero la ciudadela era inexpugnable y con la artillería de 300 y las buenas defensas consiguió independizarse de la República de Génova en 1297.
Después de nuestra vuelta al barco, comenzamos el viaje de vuelta a Barcelona, donde pasamos la noche en San Boi de Llobregat, en un hotel estupendo situado en una zona comercial. Una compañera de trabajo, que es de Tarrasa, me dijo que San Boi, es la ciudad de los locos, porque en ella estaba el Sanatorio donde ingresaban a las personas que estaban mal de la cabeza. ¿?.

 

 

 


Las dos fotos superiores son de la zona franca de Barcelona.


A partir de aquí, mi habitación del hotel.

 

 

 

 

 

 

 

 


Y después de esto, ¿quién demonios vuelve a la normalidad?

Y ahora pasamos a la vida real, que no es tan mala, al menos para nosotros darles las gracias merecidas a las compañeras que han echo posible el libro de que vamos a leer hoy y que son ni mas ni menos que las magnificas (pili y mili del blog)  Mary C, y Veronica, Clau y Yanni, como siempre os digo sois la caña.




 

Sinopsis
Danny
O’Shay creció sabiendo que nunca realmente encajaría. Su familia, lo evita. Se
cae tanto, que el personal del hospital local lo conoce por su nombre. Y no
puede conseguir una cita ni para salvar su vida.
Introduzca
a los hermosos bomberos, Ben y Abe Lake, dos hombres que son cada fantasía que
Danny alguna vez tuvo en la vida. Excepto que Ben y Abe parecen tener algún
trato comercial con su padre, que implica un montón de dinero y la suposición
de que Danny tiene idea de lo que sucede.
Él
no la tiene.
Cuando
Ben y Abe empiezan a hablar de compañeros predestinados, shifters, y un legado
familiar que se remonta a décadas, Danny está bastante seguro de que pertenecen
a un manicomio. Pero a medida que llega a conocer a los hermosos gemelos,
comienza a preguntarse si el estar loco es tan malo. Estar solo de nuevo parece
peor.
Después
de que alguien comienza a tratar de sacar a Danny fuera del cuadro de forma
permanente, tiene que creer que Ben y Abe son dignos de confianza y no que
están dentro del complot para matarlo, porque podrían ser lo único que impida
que su vida arda en llamas.




 

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